Criterios de estudio y edición
La claridad exige reconocer lo que no sabemos.
Distinguimos lo afirmado por el pasaje bíblico, los datos lingüísticos e históricos, las interpretaciones teológicas y la aplicación personal.
El sentido del autor se mantiene; la expresión suena natural
El manuscrito coreano entregado por el autor es la referencia para las ideas, el énfasis, las preguntas y las conclusiones de cada estudio. No cambiamos su interpretación para acomodarla a una tradición religiosa local.
La gramática, el vocabulario y el tono pueden adaptarse para que el español se lea con naturalidad. Eso no autoriza añadir doctrinas, testimonios personales ni afirmaciones más tajantes que las del original.
Estamos revisando las adaptaciones anteriores frente al manuscrito coreano. Corregiremos cualquier formulación que cambie lo que el autor quiso decir.
Fuentes y correcciones
Vinculamos pasajes, notas de traducción y comentarios verificables. Cuando hay distintas posiciones razonables, tratamos sus argumentos y señalamos las incertidumbres.
Experiencia real, no inventada
No atribuimos al autor testimonios que no haya comunicado. Las preguntas de reflexión se presentan como preguntas, y no como su historia de vida.
Derechos de traducción
No copiamos capítulos enteros de traducciones bíblicas protegidas sin permiso. Preferimos remitir al texto e incluir comentarios propios.
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Todavía no se muestran anuncios. Cualquier futura relación comercial se indicará claramente.